Cuarta Estación: México
Fue un día glorioso. El mundial empezó en serio a partir del domingo pasado. Ganás o hacés las valijas. Al igual que los jugadores, los hinchas sentimos lo mismo. No queremos imaginarnos ese momento, la vuelta a nuestros alojamientos para decidir si volver a Argentina, seguir paseando por SA o viajar por algún otro país cercano. Lo que si tenemos claro es que no vamos a querer saber más nada con el Mundial. Antes del partido, todos los argentinos estabamos muy confiados con una victoria, pero teníamos ese pensamiento de que todo podía terminar ayer.
Luego de una noche en dónde se durmió poco debido a la ansiedad y a los nervios que genera el comenzar la segunda fase, almorzamos algo liviano y a las 15 hs partimos hacia Soccer City. El viaje fue muy tranquilo, y en 30 minutos llegamos al estadio. Esta vez teníamos ticket de park&walk con lo cual pudimos estacionar cerca del estadio y en un estacionamiento con seguridad.
Una vez que estacionamos, decidimos hacer nuestra rutina de tomar unas cervezas previas en el Bar Móvil de Quilmes. Para nuestra sorpresa ésta vez el bar tenía el ingreso limitado a prensa e invitados especiales. Entendimos que querían generar alguna acción prolija, pero al igual que miles de hinchas nos fuimos sin poder tener ese momento que se había transformado en un clasico antes de ingresar al estadio.
Decidimos encaminarnos entonces al estadio. En el camino nos cruzamos muchos Mexicanos que nos cargaban convencidos que nos iban a ganar. Nosotros optamos por el perfil bajo, sabiendo que los partidos hay que jugarlos, y ganarlos, ni antes ni después de los 90 minutos. Por lo menos esa actitud es la que nos baja D10S y sus jugadores para cada partido. Es muy positivo que tanto el equipo como los hinchas tomen esa posición y no pensar ya que vamos a jugar la final con Brasil, solo porque ganamos 4 de los 7 partidos que hay que ganar para salir campeones.
Después de caminar 5 cuadras, divisamos el estadio, todo iluminado, enorme, y con miles de personas yendo hacia él. Cerca del ingreso nos sacamos algunas fotos, nos encontramos con amigos argentinos que nos vamos cruzando en todos lados y nos damos aliento unos a otros. Luego de pasar por los móviles de TV argentinos, accedimos con nuestras entradas. Ya dentro del estadio (una especie de shopping), comimos algo e ingresamos a buscar nuestros lugares o el mejor lugar desde donde poder ver y alentar mejor. Eso tienen los partidos con argentinos, a diferencia de otros países. Nadie respeta los lugares de sus tickets, simplemente tratamos de ponernos juntos [ara poder cantar y hacernos sentir. Ayer fue un poco diferente a los primeros partidos, ya que la gente de seguridad estaba bastante estricta con el tema, y debido a que había mucho público no argentino (ni mexicano) que reclaman sus asientos con tickets en mano, los argentinos quedamos un poco desperdigados por toda la cancha. Es por esto que costó hacernos oir como en otros partidos. Pero igual se dejó la garganta en la cancha.
En la espera aparecieron los jugadores, primero para el reconocimiento del campo, en dónde una vez más Tevez dió la nota al llevar un ipad bajo su brazo. Muy cerca de donde estabamos, su hermano y amigos lo saludaban. También Maradona se acerco a la tribuna para ver a sus hijas, y sobre todo a su nieto. Pidió que lo levanten para verlo y se leyó claramente cuando les dijo a Dalma y Gianina “Las amo, las llevo en mi corazón”. Y así se fueron al vestuario.
A los minutos vuelven a salir para el precalentamiento antes del partido. Otro gran momento. Los titulares por un lado y los suplentes del otro. Palermo con Verón pasandose la pelota entre ellos. Messi con Maxi, Tevez con Higuain. Pero lo mejor de este momento, es verlo al Diego pasearse, abrazar a cada uno, motivarlos y disfrutar de pisar el cesped. De repente agarra una pelota y hace un mínimo jueguito sabiendo que todos lo estamos viendo y disfrutando. Después hace un ejercicio con Messi, en donde le tira la pelota donde quiere y la pulga debe correr y pasarsela. Así 10 pases. Lo mismo con Tevez, y con algunos más. Un lujo ver ese momento.
Cuando terminan, entran al vestuario, para salir a los 20 minutos ya a cantar los himnos y jugarse la vida. El partido empezó complicado, con mucha perocupación para nosotros. La verdad que imaginar una derrota era terrible. Por suerte, y a pesar de estar mal cobrado, vino el primer gol. La tribuna argentina estalló, porque nos trajo mucha tranquilidad. Después el segundo, pisada incluída de Higuaín para definir. Impecable. Terminó el primer tiempo y estabamos relajados.
Ya en el segundo llegó el golazo de Charlie Tevez, para sellar una amplia diferencia, y recordarles a los mexicanos la pesadilla del gol de maxi en el 2006, al angulo también. Pero como siempre, y más en estos partidos, nunca hay que relajarse del todo. Llegó el gol mexicano y los nervios volvieron. Faltando 5 minutos, nos fuimos a la popular para terminar cantando en serio. La fiesta recién empezaba. Pitazo final y el estadio estalló con “es un sentimiento no puedo parar”, junto con el revoleo de miles de camisetas argentinas. Gran momento. Pero sabíamos que todavía faltaba lo mejor, la salida del estadio cantando. Momento que se viene repitiendo desde Argentina vs Nigeria. De la mano de dos argentinos que viven en España, y que también conocí en Alemania 2006, se formó lo que muchos acá llamamos “La Banda Loca”. No son barras, y los que acompañan tampoco lo son. Y es la gran hinchada argentina. Cantamos la misma canción durante 1 hora más sin parar, saliendo de la cancha mientras la policía trata de apurar la salida y mientras todos los demás empleados FIFA no pueden creer lo que ven. Se suman, tratan de aprender esa canción, y obviamente filman y nos piden fotos. La canción que se canta ya se transformó en un ritual y dice:
“Esta es la banda loca de la argentina
la que de las malvinas nunca se olvida
la que deja la vida por los colores
la que siempre alienta a los jugadores
para ser campeones.”
Es muy díficil de explicar lo que se siente en este momento de festejo. Es saltar y cantar hasta que revienten las gargantas. Es encontrarse con amigos y abrazarse mientras saltamos. Es bailar. Es ver la alegria de la gente. Es culminar una victoria de la mejor manera. No sé si los medios argentinos reflejan este momento. No creo que así sea, porque los periodistas y camaras están con los jugadores, y la conferencia de prensa. Y eso lo transforma en un momento místico, un verdadero ritual.
El ritual termino con una fila de 100 seguridad agarrados de la mano y arriando a la hinchada hasta la salida. Muy respetuosos con nosotros, incluso algunos iban cantando! Así salimos, cantando, ordenados. Luego nos empezamos a mover a nuestros autos, felices, con el pecho inflado una vez más, mirando las caras tristes de los mexicanos. Esas que podríamos haber llevado nosotros. Pero no.
Próxima estación: Alemania.
.


Esta es la visión del mundial que va!!!!! no hay otra, sin acreditación y con el pueblo.
Gracias por estas lineas que hacen a uno estar orgulloso de ser argentino!!!!!! Vamos ARGENTIIIINAAAAAA!!!!! este sabado más huevos que nunca, hay que dejar esas gargantas en la cancha!!!!
Gracias por contarnos como se vive la emoción desde adentro!!!! obvio que eso no se refleja ni creo que se pueda imaginar!!!!!!!!!
Vamos Argentinaaaaa el sábado!!!!!!!!!!!!!!
graciasssss……esto es “EL MUNDIAL Q NO VEMOS”….seria genial q en algunmomento haya una camara apuntando a uds….a ver si lo gestionas SEBAS!! ABRAZOOOOO y aguante q te quedan 3 estaciones massss
)